Reforma de arquitectura e Interiorismo
Espacio diafano y reciclaje
La reforma de este local, ubicado en el patio de manzana de dos edificios de viviendas diseñados en 1965 por el arquitecto Antoni de Moragas i Gallissà, tenía como objetivo adaptarlo a un doble uso: vivienda y espacio de trabajo.
Desde el inicio, se decidió recuperar la esencia del espacio original, eliminando las divisiones en cubículos creadas con mamparas de madera y cristal. A partir de ahí, surgió la idea de reutilizar y reciclar la estructura metálica existente. Los perfiles de aluminio, de gran calidad, fueron desmontados y reaprovechados en un nuevo sistema portante, diseñado para funcionar como estantería flexible, adaptable a distintas configuraciones y necesidades.




Distribución versátil
El espacio se organizó en tres zonas mediante paneles móviles de cristal traslúcido, dispuestos en paralelo a la fachada. Estos permiten modificar la percepción del lugar, unificándolo o segmentándolo según el uso que se requiera en cada momento.
El diseño del sistema portante de las estanterías, no solo resalta la estética y calidad de los perfiles de aluminio, sino que también cumple una función estructural y decorativa. Su distribución estratégica en distintos puntos del estudio-vivienda potencia la flexibilidad y funcionalidad del espacio.
El objetivo era crear un entorno introvertido y luminoso, capaz de albergar múltiples actividades sin perder su esencia: un lugar donde trabajar, cocinar, comer, reunirse, descansar, escuchar música o incluso bailar. Un espacio dinámico y adaptable, en el que los cambios fluyan sin alterar su armonía intrínseca.




Materialidad, texturas, contrastes
Para los suelos y las superficies de trabajo se aplicó un tratamiento utilizado en los países del Norte, a poro abierto con acabado blanquecino mate, que permite que la madera respire y conserve su naturalidad.
Los paramentos verticales se recubrieron con cemento cola, generando una textura irregular que aporta profundidad y carácter al ambiente. Este acabado contrasta con la pureza de las superficies lisas y brillantes del cristal, los tableros laminados de alto brillo y los perfiles de aluminio.
La escalera de acceso se pintó en gris grafito, reforzando el contraste entre su presencia escultórica y la sensación de amplitud y luminosidad que se experimenta al llegar al nivel superior.

Iluminación e instalaciones
Las líneas de luz integradas en la geometría de las nuevas estanterías proyectan una iluminación perimetral indirecta, acentuando la sensación de apertura del espacio diáfano. Además, láminas de metacrilato fluorescente introducen sutiles toques de color.
Para optimizar la altura del techo, las instalaciones se ocultaron bajo el suelo de madera, preservando la pureza del diseño sin interferencias visuales.


La geometría convertida en baño
El concepto del baño responde a la integración de sus tres elementos esenciales en una unidad formal coherente. A través de líneas geométricas sutiles y una cuidada iluminación, el espacio no solo recibe luz, sino que también se convierte en un punto de irradiación luminosa dentro del conjunto.
LUGAR: Barcelona
COLABORADORES: Mario Galindo Arévalo
FOTOGRAFÍA: Mario Galindo Arévalo
STATUS: finalizado 2013









































